Contanos en qué etapa estás: una consulta puntual sobre identidad, un encargo de packaging o la revisión de un sistema existente. Te orientamos sobre el próximo paso y coordinamos una reunión breve para entender tu caso.
Dejanos tu consulta y te escribimos dentro de las 48 horas hábiles para coordinar una primera reunión. Sin compromiso: solo hablamos de tu proyecto, los plazos y si somos el estudio adecuado para llevarlo adelante.
Escribinos por acáLa primera reunión es una conversación sobre tu marca, el público que querés alcanzar y los plazos que manejás. Con ese material preparo un brief escrito y un presupuesto cerrado. Si el proyecto es de packaging o señalética, sumamos una visita al lugar o una videollamada para ver el contexto real de uso.
Una identidad visual para un emprendimiento chico suele llevar entre cuatro y seis semanas, con dos o tres rondas de ajuste. Los proyectos de packaging o señalética dependen de los tiempos de producción del proveedor, así que prefiero separar la etapa de diseño de la de impresión para no generar demoras innecesarias.
Sí, la mayoría de los clientes son marcas emergentes: cafés de especialidad, tiendas de diseño, librerías y productoras culturales. En esos casos el presupuesto se ajusta a la etapa del proyecto y entrego archivos ordenados para que puedan imprimir sin depender de un diseñador en cada paso.
Además de los archivos de diseño en formato editable y para imprenta, preparo una guía breve de uso con la paleta, las tipografías y ejemplos de aplicación. Para proyectos de packaging sumo una maqueta impresa para que veas el resultado en la mano antes de mandar a producción.
Claro. Cada etapa tiene una revisión pautada: primero los moodboards, después las propuestas de dirección de arte y al final las piezas aplicadas. Así evitamos sorpresas en la entrega y el resultado se ajusta a lo que tenías en mente desde el brief.
Los ajustes menores dentro de lo acordado están incluidos en el presupuesto. Si el cambio implica rediseñar una pieza o sumar una aplicación nueva, lo cotizamos por separado. Prefiero que me consultes antes de empezar a modificar por tu cuenta, así el sistema gráfico se mantiene coherente.
¿Tenés otra consulta sobre tu proyecto? Escribí a info@nargod.com o usá el formulario de contacto para coordinar una primera reunión sin compromiso.
Antes de arrancar un proyecto conviene dejar claros algunos puntos: qué incluye cada etapa, cómo se manejan las correcciones y qué pasa con los archivos al final. Estas definiciones evitan malentendidos y hacen que la relación con el estudio sea más previsible.
La primera reunión es una charla de diagnóstico, sin costo y sin compromiso. Revisamos tu marca, el contexto del proyecto y definimos si necesitás identidad completa, packaging, señalética o una pieza puntual. Al final te queda una lista clara de pasos y una estimación de tiempos, no un presupuesto cerrado.
Cada etapa tiene una ronda de ajustes incluida: brief, bocetos, desarrollo y entrega. Si después de esa ronda querés seguir modificando, se cotiza como trabajo adicional. Esto mantiene el proyecto acotado y evita que las iteraciones se estiren sin un límite claro.
Al cerrar el proyecto entregamos los archivos editables en formato nativo (Illustrator, InDesign o Figma, según el caso) junto con las exportaciones en alta resolución. El estudio conserva una copia de respaldo por seis meses por si necesitás recuperar algo, pero la propiedad del diseño pasa a ser tuya.
Para packaging y piezas impresas trabajamos con imprentas de confianza en Buenos Aires y Rosario. Si querés, coordinamos la producción y supervisamos la prueba de color. También podés llevar los archivos a tu propio proveedor; en ese caso te pasamos una guía de especificaciones técnicas para evitar sorpresas.
Si durante el proceso aparece un pedido nuevo, como sumar una pieza o cambiar el enfoque de la identidad, lo evaluamos por separado. Ajustamos el alcance y el cronograma antes de seguir, así el trabajo original no se contamina con tareas que no estaban previstas.
Si tu proyecto todavía no se anunció, firmamos un acuerdo de confidencialidad simple antes de compartir referencias o bocetos. También podemos retrasar la publicación del caso en el portafolio hasta que la marca haga su lanzamiento público.